El marcado CE no es una pegatina. Es una firma con consecuencias.
Mucha gente cree que el CE es un certificado que emite alguien de fuera y que se compra por unos cientos de euros. No lo es. En la mayoría de productos lo declara usted mismo, bajo su responsabilidad, y respaldado por un expediente que tiene que existir y que le pueden pedir.
Tres malentendidos que salen caros.
Antes de mirar su producto, conviene quitar de en medio las tres ideas equivocadas que vemos una y otra vez.
- «El CE me lo da un laboratorio.» Para la mayoría de categorías, no: el fabricante —o el importador que pone el producto en el mercado con su nombre— redacta y firma la declaración UE de conformidad. El laboratorio hace ensayos; la declaración la firma usted. Solo algunas categorías exigen la intervención de un organismo notificado.
- «Ya lo tiene el proveedor chino.» A veces sí y a veces es un documento que no resiste una revisión. Lo que hay que comprobar es el expediente técnico: qué normas armonizadas se aplicaron, qué ensayos se hicieron, en qué laboratorio, con qué muestra y en qué fecha.
- «Si importo, no es cosa mía.» Sí lo es. El importador tiene obligaciones propias: verificar que el fabricante ha hecho su parte, conservar la declaración, asegurarse de que el marcado, las instrucciones y la información de seguridad están en el idioma del mercado, y aparecer identificado en el producto o su embalaje.
Esto es información general sobre cómo funciona el marcado CE, no asesoramiento jurídico. Su producto concreto puede seguir un procedimiento de evaluación distinto según su categoría.
Del producto al expediente que aguanta una inspección.
Qué le aplica
Identificamos las directivas y reglamentos de su categoría y el procedimiento de evaluación de la conformidad que corresponde.
Qué tiene ya
Revisamos ensayos, informes y declaraciones existentes: vigencia de las normas aplicadas, trazabilidad de la muestra y alcance real del ensayo.
Qué falta
Lista concreta de ensayos pendientes, contenido del expediente técnico y correcciones de marcado, etiquetado e instrucciones.
Quién firma
Dejamos por escrito quién es fabricante, quién importador y quién responde de qué. Es la parte que casi nadie ordena y la que se pregunta cuando algo falla.
Lo que entregamos, en concreto.
Lo que nos preguntan
¿Cuánto cuesta el marcado CE?
No hay precio de catálogo, porque no se compra un sello: se paga lo que cuesten los ensayos que falten y, si su categoría lo exige, la intervención del organismo notificado. Lo primero que hacemos es decirle qué le falta, y eso ya le permite pedir presupuestos con criterio.
¿Cuánto se tarda?
Depende casi por completo del laboratorio y de cuántos ensayos falten. La parte de revisión documental es cuestión de días; la de ensayos, de semanas. No vamos a darle una fecha antes de ver el producto.
Mi proveedor dice que su producto «ya es CE». ¿Me vale?
Le vale si el expediente existe y resiste una revisión. Es exactamente lo que comprobamos, y en equipos electrónicos importados la respuesta bastante a menudo es que hay un certificado de ensayo de otra cosa, o caducado, o de una muestra que no es la que va a comprar.
¿El marcado CE cubre la ciberseguridad?
Desde el 1 de agosto de 2025, en equipos radioeléctricos, la ciberseguridad forma parte de los requisitos esenciales que el CE declara, por el Reglamento Delegado (UE) 2022/30. Está cubierto en la página de cumplimiento normativo UE.